Una jueza de Charata dispuso el pago de una cuota alimentaria provisoria a favor de un niño por nacer y fijó el monto en el 30% de los ingresos que percibe el progenitor. La medida fue adoptada por la titular del Juzgado de Niñez, Adolescencia y Familia N° 1, Tamara Jaremczuk.
En los fundamentos de la resolución, la magistrada recordó que el derecho alimentario cuenta con respaldo constitucional y señaló que el artículo 665 del Código Civil y Comercial permite a la mujer embarazada reclamar alimentos en representación del hijo por nacer. El objetivo es cubrir gastos vinculados al embarazo, como atención médica, alimentación y otros cuidados necesarios durante la gestación.
Asimismo, destacó que para acceder a esta prestación no resulta indispensable acreditar de manera definitiva la filiación paterna. Según precisó, la normativa exige únicamente una acreditación sumaria de la relación invocada, mientras que la determinación de la filiación podrá discutirse posteriormente en un proceso específico.
«La legitimación recae sobre toda mujer embarazada, sin perjuicio de reconocer que la más desprotegida es aquella que no posee pareja estable» sostuvo Jaremczuk.
La jueza también remarcó la necesidad de priorizar el interés superior del niño, al que definió como una garantía para la satisfacción efectiva de sus derechos y su desarrollo integral. En ese marco, indicó que el Estado debe adoptar las medidas necesarias para garantizar el cumplimiento del derecho alimentario reconocido en tratados internacionales, la Convención sobre los Derechos del Niño, la legislación nacional y la Ley 2950-M,
Finalmente, aclaró que la decisión tiene carácter provisorio y que quedará sujeta a lo que se determine en el futuro proceso de alimentos definitivos, «sin que ello signifique prejuzgar».











