La posible llegada de un fenómeno de «El Niño» de intensidad excepcional mantiene en alerta a las provincias del Norte Grande y el Litoral argentino, donde los gobiernos comenzaron a reforzar planes de contingencia, acelerar obras hídricas y coordinar estrategias conjuntas para enfrentar posibles inundaciones, incendios y otros eventos climáticos extremos.
El climatólogo del Servicio Meteorológico Nacional, José Luis Stella, confirmó que el fenómeno ya se encuentra en desarrollo.
En este contexto, la Casa Rosada trabaja en la organización de una cumbre regional que tendría lugar en la provincia del Chaco durante los primeros días de agosto. Del encuentro participarían la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y gobernadores de las provincias más expuestas a los efectos del fenómeno climático.
Durante esa reunión, los funcionarios coincidieron en la necesidad de acelerar obras de infraestructura hídrica y fortalecer los mecanismos de prevención ante el riesgo de precipitaciones extraordinarias.
Además, el Gobierno nacional aprobó recientemente el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026/2027, una estrategia destinada a mejorar la articulación entre Nación, provincias y municipios frente a inundaciones y otros fenómenos hidrometeorológicos.
Más allá de las consecuencias urbanas, las provincias observan con atención el posible impacto del fenómeno sobre las economías regionales. Los especialistas advierten que un evento de gran intensidad podría generar inundaciones en algunas zonas y, simultáneamente, sequías o incendios en otras regiones, afectando la producción agropecuaria y la infraestructura rural.
Por ese motivo, los gobernadores buscan avanzar en una estrategia común que permita anticipar escenarios, coordinar recursos y gestionar asistencia financiera para mitigar los efectos de uno de los fenómenos climáticos más relevantes previstos para los próximos meses.











