El martes se termina la prórroga que el fiscal Gerardo Pollicita le otorgó a Manuel Adorni para explicar los diferentes movimientos de su patrimonio en el marco de una investigación por enriquecimiento ilícito.
La investigación busca establecer cómo se financió el nivel de gastos y las operaciones realizadas por Adorni y su esposa,Bettina Angeletti, durante el período comprendido entre el ingreso del exfuncionario a la administración pública, en diciembre de 2023, y su salida, en junio de 2026.
Entre los puntos que llamaron la atención del fiscal aparece una diferencia entre los ingresos y los gastos comprobados del matrimonio: durante el período analizado se acreditaron ingresos por $229,7 millones, frente a gastos por $272,8 millones, lo que arroja una diferencia de $43.068.549.
A esa situación se agregan US$ 402.578,12 vinculados con inmuebles, refacciones y mobiliario que, según el fiscal, «no encuentran correlato en los ingresos lícitos comprobados».
El requerimiento de Pollicita también apunta a operaciones inmobiliarias, la compra de un vehículo, movimientos en efectivo, préstamos atribuidos a familiares y gastos relacionados con una vivienda en el Country Indio Cuá. Las explicaciones deberán abarcar, además, operaciones con criptomonedas, consumos con tarjetas y movimientos bancarios.
Si las respuestas no resultaran suficientes para despejar las dudas planteadas en la investigación, Adorni podría ser citado a indagatoria.











