El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentó este miércoles en la Cámara de Diputados de la Nación su informe de gestión, en una sesión atravesada por un fuerte clima político y con la presencia en el recinto de Javier Milei y gran parte del Gabinete como señal de respaldo. Aunque la comparecencia respondió a una obligación constitucional, el contexto le otorgó un peso adicional: el funcionario llegó bajo cuestionamientos por denuncias de presunto enriquecimiento ilícito y utilizó su exposición para rechazar las acusaciones y defender su actuación.
En ese marco, los bloques opositores habían elevado más de 4.800 preguntas por escrito, de las cuales el Poder Ejecutivo respondió poco más de 2.100, con foco en economía, producción, salud y seguridad, entre otros temas. Con ese volumen de planteos y un recinto tensionado, la oposición buscó sostener una estrategia coordinada para evitar cruces que desordenaran la sesión, mientras el oficialismo apostó a blindar políticamente al jefe de Gabinete en una jornada que combina exposición de gestión, defensa personal y alto voltaje político.
En su exposición Manuel Adorni, descartó la posibilidad de renunciar a su cargo y señaló: «Por el contrario estoy acá dando la cara» .
Ante el pedido de renuncia del diputado opositor Pablo Juliano, de Provincias Unidas, Adorni ratificó que continuará en su cargo como jefe de Gabinete de Ministros.
«Respecto a la pregunta acerca de si voy a presentar la renuncia o si voy a continuar como jefe de Gabinete, quiero dejarles en claro que no. Por el contrario, estoy acá dando la cara», indicó el funcionario.
Al responder el segundo tramo de preguntas, Adorni sostuvo que «el presidente me confió el honor y responsabilidad de coordinar el Gabinete más reformista de la historia, es para mí un orgullo estar adelante de esta tarea».











