Luiz Inácio Lula da Silva se impuso en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil y obtuvo un nuevo mandato al derrotar a su rival, Flávio Bolsonaro. El resultado confirmó la continuidad del líder del Partido de los Trabajadores (PT) al frente del Gobierno brasileño.
Con el 99% de las mesas escrutadas, Lula Da Silva de impuso por 51,75% contra el 48,25% de Flávio Bolsonaro.
La elección estuvo marcada por una fuerte polarización política y una disputa entre dos proyectos enfrentados para el futuro del país. Con el resultado definitivo, Lula consiguió el respaldo necesario para continuar su gestión durante un nuevo período presidencial.
La jornada electoral también estuvo atravesada por inconvenientes en algunos colegios, donde la Justicia dispuso una extensión extraordinaria del horario de votación tras denuncias de irregularidades y dificultades en el transporte público. Una vez cerradas las urnas, comenzó el recuento de los sufragios para definir al ganador.











