El Gobierno aprobó un plan de retiros voluntarios para trabajadores de la Administración de Parques Nacionales, en el marco de la política de reducción del Estado. La iniciativa establece pagos en tres cuotas y distintos topes según edad y antigüedad, con el objetivo de continuar la reducción de la planta, que durante la gestión de Javier Milei pasó de 2.290 a 1.985 agentes.
La medida fue oficializada mediante la Resolución 191/2026 del Directorio del organismo, publicada en el Boletín Oficial. El plan tendrá una vigencia de 30 días corridos, aunque su implementación operativa quedará sujeta a la definición de la Dirección de Recursos Humanos.
Según los fundamentos, el esquema se inscribe en la política oficial de desregulación y reforma del Estado. Allí se sostiene que se busca avanzar en la simplificación del aparato público y en la reducción de dotaciones mediante mecanismos de adhesión voluntaria.
El personal con representación sindical deberá renunciar previamente a su cargo gremial para acceder al beneficio. Además, quienes acepten el retiro no podrán reingresar al Sector Público Nacional durante cinco años, salvo en funciones docentes universitarias.
En cuanto a la compensación económica, el cálculo se basa en un porcentaje del salario bruto habitual, sin conceptos extraordinarios. Hasta los 60 años se toma el 90% del haber; desde los 61, el 85%. El pago se divide en tres tramos: un 35% inicial dentro de los 15 días posteriores a la baja y el resto en dos cuotas mensuales consecutivas.
La adhesión al plan no garantiza su aceptación automática. La decisión final queda en manos del organismo, que evaluará cada caso según necesidades operativas, criticidad del área y funcionamiento general.











