Una usuaria de Uber solicitó un viaje por la aplicación, en Corrientes, pero nunca llegó a destino, ya que un control de Tránsito interrumpió el recorrido y terminó con el vehículo secuestrado, dejando tanto a la pasajera como al chofer en plena calle.
Según relató, los inspectores solicitaron la habilitación correspondiente, pero el conductor aseguró desconocer que necesitaba un permiso especial para trabajar.
«Creía que con el alta de la app bastaba», contó la usuaria, quien también expresó su malestar por no haber recibido una solución para continuar el viaje.
«Me hizo sentir mal por la persona que estaba trabajando y también porque nadie me resolvió el problema del traslado», agregó.
Desde el Municipio aseguran que la información está disponible, aunque la situación reabre el debate sobre el conocimiento y la difusión de estas normativas.











