Después de más de 10 horas de deliberación, a las 14.05 se escuchó el golpe en la puerta y el jurado popular anunció que habían llegado al veredicto. César Sena, Marcela Acuña, Emerenciano Sena fueron condenados a cadena perpertua por el el femicidio de Cecilia Strzyzowski.
Los tres llegaron acusados por el delito de homicidio doblemente agravado por el vínculo en contexto de violencia de género; César, en carácter de autor, y sus padres, como partícipes primarios. Y el jurado los condenó de manera unánime. Frente a la jueza, con los brazos cruzados, los tres permanecieron prácticamente inmóviles al escuchar el veredicto.
La sentencia se escuchó por un parlante en la plaza. A cada condena respondieron con aplausos y pedidos de Justicia por Cecilia. “Hay justicia en Chaco”, gritaron cuando se terminó de leer la sentencia. Se prendieron bengalas rosas, el color favorito de Cecilia. Había policías mujeres que lloraban.
De los cuatro acusados de encubrimiento, Griselda Reinoso fue declarada inocente. Quedó en libertad hoy mismo, luego de retirar sus pertenencias en la unidad donde estuvo detenida por más de dos años.
José Gustavo Obregón y Fabiana Cecilia González, los colaboradores más cercanos del matrimonio Sena, fueron condenados por encubrimiento agravado, la pena va de uno a seis años. Obregón bajó la cabeza al escucharlo y Fabiana asintió.
Siguiendo órdenes de Acuña, González fue a la residencia familiar para limpiar y gestionar la donación y traslado de una cama y un colchón manchados con sangre que después se comprobó que era de Cecilia. Ella dijo no saber qué tenían.
Obregón fue a quien llamaron para que chequeara si había un cuerpo en la casa. Confesó durante la investigación que ayudó a descartarlo y relató cómo él y César, a quien definió como un hijo, lo trasladaron hasta la chanchería, en donde lo habrían quemado. Su defensa apeló a la misma estrategia que los Sena y dijo que eran como familia para pedir su inocencia.











